BIOGRAFÍA DE LA HIJA DE SAUTUOLA, María Sanz
Hija de Marcelino Sanz de Sautuola. Descubrió las pinturas de la Cueva de Altamira. Su padre era un erudito al que encantaba despertar la curiosidad de su hija. La gran biblioteca de su casa y las colecciones de Ciencias Naturales del gabinete de su padre forjaron su basta cultura. Vivía entre Santillana del Mar y Santander. La vida urbana le gustaba: el circo, las librerías donde estaban sus lecturas preferidas (de dragones y princesas), los parques, los paseos y la playa.
María, como las niñas de su época, no fue a la escuela. Una tutora le enseñó a leer, escribir, historia, las operaciones básicas y buenos modales.
Entretenía su tiempo con juegos infantiles. Corría con sus peonzas, sus mascotas. Trepaba por ls árboles. Se entretenía con la muñeca que su padre le trajo de Paris. Le gustaba jugar a ser arqueóloga.
Y, así fue cuando, acompañando a su padre a la Cueva de Altamira, dijo : ¡Papá, en el techo hay pintado bueyes!
María, como las niñas de su época, no fue a la escuela. Una tutora le enseñó a leer, escribir, historia, las operaciones básicas y buenos modales.
Entretenía su tiempo con juegos infantiles. Corría con sus peonzas, sus mascotas. Trepaba por ls árboles. Se entretenía con la muñeca que su padre le trajo de Paris. Le gustaba jugar a ser arqueóloga.
Y, así fue cuando, acompañando a su padre a la Cueva de Altamira, dijo : ¡Papá, en el techo hay pintado bueyes!
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